La BioRegión: El sector catalán de las ciencias de la vida y de la salud. Situación y análisis

Introducción

A escala global, el período 2013-2015 ha sido extraordinariamente bueno para el sector de las ciencias de la vida, en especial para las empresas biotecnológicas. Los ingresos de estas compañías en los cuatro mercados principales –Estados Unidos, Europa, Australia y Canadá– llegaron, en 2014, a los 123.096 millones de dólares (M$), un 24% más que en 2013, que ya se había cerrado con un incremento del 10%.1 Este crecimiento espectacular se debe en buena medida a los resultados obtenidos por Gilead Sciences, que con el lanzamiento de su nuevo medicamento para la hepatitis C consiguió multiplicar por dos sus ingresos (de 10.800 M$ a 24.500 M$),2 resultado que hace evidente la importancia radical que tiene la innovación en este sector.

Los indicadores financieros son aún más espectaculares: el capital obtenido por las biotecnológicas que salieron a bolsa en 2014 –94, de las cuales 58 en EEUU, 32 en Europa, tres en Canadá y una en Australia– sumó 6.800 millones de dólares, un 93% más que los fondos captados en el mercado bursátil en 2013, y supone la cifra más alta por este concepto desde el año 2000. Durante los primeros seis meses de 2015, se contabilizaron 50 salidas a bolsa de empresas biofarmacéuticas, con una capitalización de más de 5.000 millones de dólares, aunque en la segunda mitad del año se produjo una parada del mercado.3 Las inversiones de capital riesgo (venture capital) en biotecnología crecieron un 28% en 2014, hasta los 7.600 millones de dólares. También aumentaron de forma notable, hasta un 49%, los fondos obtenidos en ampliaciones de capital de empresas cotizadas y se incrementaron las fusiones y adquisiciones (M&A), que en 2014 registraron hasta 68 operaciones por un valor de 49.000 millones de dólares –un 46% más que en 2013.4

La intensa actividad en M&A, que en 2014 alcanzó el nivel más alto de los últimos 10 años, está impulsada por las compañías farmacéuticas, que buscan acelerar la innovación de sus pipelines a través de la adquisición de biotecnológicas. En cualquier caso, a pesar de las presiones del mercado –especialmente, los recortes en los presupuestos sanitarios, tanto en Europa como en EEUU, y la creciente competencia de los genéricos–, se prevé que los ingresos globales de la industria farmacéutica –que en 2015 han superado el billón de dolares– se acerquen a los 1,4 billones de dólares en 2020, con tasas de crecimiento anual de entre el 4% y el 7%.5 Según los analistas este crecimiento vendrá marcado especialmente por un mayor consumo sanitario en los mercados emergentes –China, Brasil, Rusia e India– y por los medicamentos innovadores, especialmente para el cáncer y las enfermedades raras, en los mercados desarrollados.

En 2014, los ingresos de las empresas biotecnológicas en Estados Unidos, Europa, Australia y Canadá creció un 24% respecto al año anterior

Como ya subrayaba el Informe Biocat 2013, la salud humana no es el único campo de aplicación de la biotecnología, que tiene un impacto creciente en ámbitos como la salud animal, la alimentación, la cosmética, la preservación del medio ambiente y la producción energética, pero su potencial para aportar soluciones innovadoras en el tratamiento de enfermedades que aún no tienen cura –Alzheimer, cáncer, esclerosis múltiple, o miles de enfermedades raras de base genètica– ha convertido la biotecnología en la clave de la innovación dentro de la industria farmacéutica, el sector más intensivo en inversiones en I+D tanto en Europa como en EEUU, por delante incluso del sector de las TIC.

Según EFPIA (European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations), la industria farmacéutica invirtió 30.400 millones de euros (M€) en I+D en 2013 en Europa. En el mismo informe, la Federación señala que farmacéuticas y biotecnológicas invierten en I+D hasta un 14,4% de los ingresos por ventas, mientras que el segundo sector con más inversión –software y servicios informáticos– sólo invierte el 10,4% .6 Por su parte, PhRMA (Pharmaceutical Research and Manufacturers of America) señala que la inversión en I+D de sus miembros fue de 51.600 millones de dólares, en 2013, que supone un 17,9% de sus ventas.7

En 2014, la apuesta por la innovación biotecnológica de la industria farmacéutica ha tenido su retorno en un nuevo récord de aprobaciones de nuevos medicamentos por parte de la FDA (Food and Drug Administration). El organismo norteamericano aprobó, por primera vez en 10 años, todos los expedientes presentados: 41 nuevos productos, que representan también la cifra más alta desde 2005.8 Entre estos nuevos medicamentos tienen un peso especial los medicamentos huérfanos, destinados a enfermedades raras (17, un 41%), una tendencia que también se advierte en el mercado europeo, donde la European Medicines Agency (EMA) recomendó en 2014 la aprobación de 82 nuevos fármacos para humanos, 17 de los cuales medicamentos huérfanos. También en Europa se verifica la tendencia creciente en el número de aprobaciones: en 2013, la EMA recomendó la aprobación de 81 medicamentos (38 de los cuales, nuevos compuestos), frente a los 57 de 2012 (con 35 nuevas sustancias activas), que confirma el incremento sostenido de los últimos cinco años.9

Junto a biotecnológicas y farmacéuticas, en el núcleo del sector de las ciencias de la vida se sitúan las empresas de tecnologías médicas. Las cifras globales del mercado tecmed no son, sin embargo, tan excepcionales. Si bien los ingresos de las empresas siguen creciendo –un 2% en 2014, hasta los 341.800 millones de dólares10– lo hacen a un ritmo muy lento, por debajo del crecimiento del número de empresas (que aumentó un 9%) y de la inversión en I+D, que se incrementó un 6%, hasta los 14.300 millones de dólares. Para algunos analistas este incremento en el esfuerzo de la investigación en tecmed no es tanto una apuesta clara por la innovación como la respuesta a las presiones crecientes que recibe esta industria para que demuestre el valor diferencial que aportan sus productos y dispositivos, que requiere en muchos casos incrementar las pruebas y los ensayos clínicos.

Sea como sea, las grandes empresas de tecnologías médicas europeas y norteamericanas han encontrado en los mercados financieros un apoyo decidido que ha permitido mantener, en 2014 y 2015, la inversión en venture capital por encima de los 4.700 millones de dólares y obtener los resultados más altos de los últimos siete años en nuevas salidas a bolsa, con valorizaciones que han sumado 2.300 millones de dólares (julio de 2014 – junio de 2015).11 Sin embargo, decrece el número de operaciones y de inversores comprometidos con proyectos early-stage, mientras aumentan las presiones para conseguir innovaciones disruptivas que puedan probar el valor y superar, así, las restricciones presupuestarias de los sistemas de salud.

En el ámbito académico y de investigación, el peso de las ciencias de la vida –y especialmente su impacto económico– también aumenta, y en algunos entornos empieza a dar unos resultados en transferencia de conocimiento que hace pocos años sólo se asociaban a las ingenierías y las TIC. En este sentido resulta revelador el análisis publicado recientemente por Nature Biotechnology, según el cual de los 861 millones de dólares obtenidos en 2014 por las 11 principales universidades de Estados Unidos en concepto de ingresos por licencias de patentes, 734 millones –el 85%– correspondían a licencias del ámbito de ciencias de la vida. En concreto, estas universidades comercializaron 1.072 licencias de biociencias de un total de 1.510 y las ciencias de la vida generaron 136 spin-off de un total de 217. Entre los datos relevantes del análisis está el hecho de que tanto el número de licencias como de empresas generadas ha aumentado por encima del 40% respecto al 2013.12

Balance 2013-2015 en la BioRegión

En la BioRegión, el balance de los dos años transcurridos desde la publicación del Informe Biocat 2013 tiene claroscuros. Lejos de las cifras de inversión de los mercados más desarrollados, sí hemos visto crecer extraordinariamente los fondos captados por las empresas catalanas del sector, en especial las biotecnológicas (gráfico 17), que en 2015 han superado los 54 millones de euros, multiplicando casi por dos las cifras ya importantes de 2013.

En el lado positivo también figura la resiliencia demostrada por las empresas catalanas de ciencias de la vida, que se alejan notablemente de las altas tasas de mortalidad que han sufrido las empresas innovadoras en el conjunto del Estado español, especialmente desde el estallido de la crisis. No sólo resisten, sino que se aprecia una tendencia hacia el crecimiento, aunque las pymes siguen constituyendo el 88% del sector.

Durante los últimos dos años, se han llevado a cabo algunas de las operaciones empresariales más importantes desde que en el período 2000-2005 comenzó a articularse en Cataluña un sector de ciencias de la vida como tal.

En abril de 2014, la biotecnológica Oryzon Genomics cerró con la farmacéutica suiza Roche un acuerdo para el desarrollo del fármaco experimental ORY-1001 para tratar la leucemia mieloide aguda. La operación –con un valor global de hasta 500 millones de dólares– es la más importante realizada hasta ahora por una biotec española, y ha supuesto un salto cualitativo trascendental en el desarrollo de Oryzon.

En junio de 2014, la biofarmacéutica catalana Reig Jofre cerró el acuerdo de fusión con la compañía valenciana Natraceutical, y se convirtió en la quinta farmacéutica que cotiza en el mercado continuo español. Por su parte, en julio de 2014 la farmacéutica Almirall cerró un acuerdo con la compañía británica AstraZeneca para transferirle su negocio respiratorio, en una operación valorada en 1.562 M€.

Ya en 2015, hemos visto cerrarse otro acuerdo de licencia relevante: la biotecnológica Palobiofarma –que sigue desarrollando el grueso de su actividad en Cataluña aunque trasladó su sede social a Navarra en 2013– ha cedido los derechos de un medicamento para el cáncer de pulmón a Novartis, por 13 M€.

Durante los últimos dos años, se han llevado a cabo algunas de las operaciones empresariales más importantes desde que en el período 2000-2005 comenzó a articularse en Cataluña un sector de ciencias de la vida como tal

La efervescencia del sector empresarial contrasta, sin embargo, con un entorno recesivo con respecto a las inversiones en I+D, tanto públicas como privadas. Los últimos datos disponibles sobre el gasto en I+D en Cataluña, de 2014, muestran un descenso de casi el 11% desde 2009, año que marca el punto de inflexión tras una década de incrementos constantes. Como muestra el gráfico 1, entre las comunidades que más gastan en I+D en términos absolutos (Madrid, Cataluña y Andalucía) o relativos (País Vasco y Navarra) ha habido algunos “repuntes” durante este período. Sin embargo, en 2014 todas las comunidades del Estado habían experimentado descensos de entre el 7% y el 32% respecto al gasto en I+D de 2009 (excepto el País Vasco y Murcia, que sólo registraron un descenso del 3 %).

Gráfico 1

Gasto interno en I+D (2009-2014)

(en millones de euros)

Fuente: INE

En Cataluña, el gasto en I+D que más cae en este período 2009-2014 es el de las empresas, con un descenso del 13%, mientras que el gasto de las entidades de educación superior baja un 11,5% y la de la administración pública se reduce un 3,7%. Esta última cifra merece un comentario específico ya que, dejando de lado el caso excepcional del País Vasco –que en plena crisis ha incrementado casi un 20% el gasto de la Administración en I+D–, el Gobierno de la Generalitat es el que ha hecho un esfuerzo más claro para sostener su gasto en I+D. En contraste con esta reducción de menos del 4% en Cataluña, la contribución de la Administración al gasto en I+D cayó un 18% en el conjunto del Estado entre 2009 y 2014, mientras que en el resto de comunidades autónomas sufrió reducciones de entre el 18% y el 58%.

Esta relativa estabilidad de los presupuestos para I+D del Gobierno catalán y los altos niveles de excelencia de los centros de investigación catalanes, que los sitúan al frente del Estado en captación de fondos competitivos, ha permitido que nuestros grandes institutos de investigación hayan podido sostener, a pesar del entorno, una línea ascendente en personal, proyectos y resultados de investigación. Pero a pesar de sus indicadores positivos, las dimensiones de los centros de investigación catalanes, que en el mejor de los casos cuentan con presupuestos que se mueven entre los 15 y los 30 millones de euros anuales y una media de 200/300 investigadores, son muy reducidas si las comparamos con sus homólogos internacionales, y la falta de masa crítica es un hándicap en el altamente competitivo entorno global. Por ello, uno de los rasgos que caracteriza el período que estudia este informe, como veremos más adelante, es la convergencia de esfuerzos para propiciar fusiones y alineamientos estratégicos de diferentes centros de investigación.

En Cataluña, el gasto en I+D que más cae en el período 2009-2014 es el de las empresas, con un descenso del 13%, mientras que el gasto de las entidades de educación superior baja un 11,5% y el de la administración pública se reduce un 3,7%

Cataluña sigue manteniéndose por encima de la media del Estado en cuanto al porcentaje de gasto en I+D sobre el PIB, que fue de un 1,47% en 2014 (gráfico 2), pero este indicador no ha dejado de empeorar desde 2009 –cuando la inversión en I+D representó un 1,7% del PIB– y, en cualquier caso, estamos muy lejos del objetivo europeo del 3%.

Es plausible pensar que los buenos resultados que empiezan a recoger las empresas catalanas de ciencias de la vida –muchas de ellas spin-off de universidades y centros públicos– se deben a la apuesta decidida por la investigación que ha hecho el país desde el año 2000 hasta ahora. Es imprescindible mantener el esfuerzo público y privado para impulsar una ciencia de alto nivel y mejorar los mecanismos de transferencia que propicien la innovación, si queremos que el sector siga creciendo y contribuyendo positivamente al desarrollo económico y social de Cataluña en los próximos años.

Gráfico 2

Porcentaje del PIB invertido en I+D (2014)

Fuente: INE

El mapa de la BioRegión de Cataluña

El mapa de la BioRegión de Cataluña ha experimentado algunos cambios importantes en el período 2013-2015. Por un lado, se ha incrementado notablemente el número de empresas, hasta llegar a las 734 compañías, por una convergencia de factores diversos que se explican en la sección siguiente.

Por otra parte, se ha reducido el número de centros de investigación que tienen actividad en el ámbito de las ciencias de la vida, como consecuencia de los procesos de fusión antes mencionados, como lo han hecho los centros tecnológicos, seis de los cuales se han unido en la nueva entidad Eurecat.

En los apartados siguientes se analizan con detalle los agentes de este mapa de las ciencias de la vida en Cataluña.

Gráfico 3

El ecosistema de la BioRegión

 

Fuente: Directorio Biocat

734empresas

89organizaciones de investigación

1 Beyond Borders. Reaching new heights, Ernst & Young, 2015, p. 5.
2 “The top 15 pharma companies by 2014 revenue”, FiercePharma, 18 de marzo de 2015.
3 “Will Wall Street Volatility Dampen The Sizzling Biotech IPO Market?”, www.forbes.com, 25 de agosto de 2015; “Biotech IPOs Grind to a Halt as Stock Rout Rattles Investors”, www.bloomberg.com, 8 de octubre de 2015.
4 Ibídem, Ernst & Young, 2015, p. 9.
5 Global Use of Medicines in 2020, IMS Institute for Healthcare Informatics, 2015.
6 European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations (EFPIA), The Pharmaceutical Industry in Figures. Key Data 2015.
7 Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA), PhRMA Annual Membership Survey, Washington DC, 2015.
8 En cambio, 2013 había supuesto un retroceso, con tan solo 27 nuevos medicamentos aprobados de los 36 expedientes presentados, lejos de los 39 aprobados en 2012.
9 EMA recommends 81 medicines for marketing authorisation in 2013 (20/01/2014) y Record number of medicines for rare diseases recommended for approval in 2014 (09/01/2015), News & Press releases, http://www.ema.europa.eu/
10 Pulse of the industry. Medical technology report 2015, Ernst & Young. Este informe se elabora con datos de las empresas cotizadas en bolsa, en Europa y los EUA, en concreto, 414 compañías, en 2014.
11 Ibídem, p. 33.
12 “Top US universities, institutes for life sciences in 2014”, Bioentrepreneur by Nature Biotechnology.